Padres 2.0: así es la nueva relación con los hijos
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Son tan propensos como las madres a buscar aplicaciones educativas para los niños. Si comparten con sus hijas los videojuegos, ellas se sienten más conectadas con la familia. Y si los juegan con sus hijos, estos se sienten con la seguridad de comunicarse más. Los padres están redefiniendo el tiempo en la familia a partir de su interés por la tecnología.
Son tan propensos como las madres a buscar aplicaciones educativas para los niños. Si comparten con sus hijas los videojuegos, ellas se sienten más conectadas con la familia. Y si los juegan con sus hijos, estos se sienten con la seguridad de comunicarse más. Los padres están redefiniendo el tiempo en la familia a partir de su interés por la tecnología.
VICENTE tenía dos años cuando comenzó A mostrar interés por todo lo que tuviera una pantalla. Al mirarlo daba la impresión de que la natural curiosidad infantil hubiera estado predestinada para interactuar con estos artefactos táctiles: que “papá iPhone”, que “papá iPad”, decía con su escaso vocabulario infantil mientras se abalanzaba para registrarme los bolsillos y quitarme el teléfono apenas llegaba a la casa. Después de eso, no se me habría ocurrido otra cosa que no fuera sentarme con él y ponernos a buscar juegos, aplicaciones para niños y reírnos mientras con sus manos, aún torpes, se las arreglaba para hacer funcionar cada juego que le mostraba.
Con mi hija mayor la cosa es parecida. Desde chica me pedía que nos sentáramos juntos a jugar los “juegos de grande”, que eran los que más le llamaban la atención. Y así pasábamos tardes enteras. Al igual que me pasa a mí, toda una generación integrada por papás que crecieron en la época de los primeros computadores, los Atari y que siguen siendo fanáticos de los juegos o los gadgets, ha encontrado en la tecnología un punto en común con sus hijos.
De lo que estamos hablando es de un fenómeno que ha ido tomando fuerza durante la última década, a medida que la generación que nació en los albores de la era tecnológica, en los 70 y 80, se han convertido en padres. Como ningúna otra generación en la historia, comparten códigos en común con sus hijos que nacieron en la era de internet, los computadores, los iPods y las consolas de videojuegos. ¿El resultado? padres que se parecen cada vez más a sus hijos, que incluso se visten de manera similar, y, sobre todo, que han incorporado el uso de tecnología como un elemento central en la relación, uno que está redefiniendo el tiempo familiar y que tiene una serie de beneficios sicológicos para padres e hijos.
De hecho, como ejemplo inicial, en una encuesta realizada por la empresa Cisco en EE.UU., 71% de los papás considera que gracias a la tecnología dedica más tiempo a realizar actividades con sus hijos de lo que sus padres lo hacían con ellos. En Chile, una encuesta hecha esta semana por Laborum para La Tercera, en la que se consultó a más de 300 papás, muestra que 61% de encuestados asegura que, gracias a la tecnología, pasa más tiempo con sus hijos de lo que hacían sus padres o abuelos.
Y a partir de ahí, hay más:
La práctica de videojuegos entre padres e hijas es particularmente positivo para ellas
Pese a la creencia instalada de que los juegos y gadgets son más comunes entre hombres -padre e hijo-, expertos de la U. Brigham Young determinaron que el uso de videojuegos conjunto es particularmente positivo para las niñas. La investigación, que siguió a 278 niñas y niños de entre 11 y 16 años, determinó que las niñas que jugaban con su padre tendían a comportarse mejor, se sentían más conectadas con su familia, presentaban buen nivel de resiliencia y eran menos propensas a sentir ansiedad o depresión.
El resultado se dio solo cuando usaban videojuegos apropiados para su edad (la mayoría de las niñas jugaba títulos tipo Mario Kart, Mario Brothers, Wii Sports, Rock Band y Guitar Hero). Los niños, en cambio, no mostraron estos mismos resultados.
Según los autores, esto es una práctica principalmente de los padres, ya que no muchas madres dijeron usar videojuegos. Cuando los papás juegan con sus hijas muestran que están dispuestos a participar en una actividad que les importa a ellas y representa una instancia de comunicación que a veces no se da fácilmente en la cotidianidad entre papás y niñas.
La tecnología equipara las distancias físicas entre adultos y niños
En el fútbol, la diferencia física es innegable. Antes de que comience el partido, se sabe quién va a ganar. Y eso siempre está claro para el hijo. Pero si la cancha son los aparatos tecnológicos, la diferencia de porte y peso importa nada.
De hecho, de acuerdo a algunos expertos, los videojuegos son el mejor ejemplo de cómo la tecnología equipara las diferencias físicas entre padres e hijos. Esto implica que, a menudo, enfrentados en un juego, los niños tienen la ventaja y se sienten con la seguridad de comunicarse más. “Estás en el terreno de los niños. Cualquier cosa que implique entretención entre padres y sus hijos genera esta interacción”, afirma Arminta Jacobson, directora del Centro de Educación para Padres de la U. de North Texas (EE.UU.).
Es el caso de Juan Pablo Rivacoba (32) ingeniero civil en computación, quien cuenta que con su hijo Juan Pablo (7) pueden pasar tardes enteras jugando, ya sea con el celular o la consola. Dice que así la relación con su hijo se ha hecho más horizontal: “Mi hijo está jugando y siempre quiere que lo acompañe: ‘Papá, juguemos Angry Birds; papá, ayúdame a pasar esta etapa”.
En su libro My Father Before Me, el escritor estadounidense Michael J. Diamond explica que esta cercanía se desarrolla debido a que los hijos van influyendo de manera positiva en los padres: “Se vuelven más empáticos y aprenden a valorar de nuevo cualidades como el sorprenderse y el sentido de la aventura”, explica el autor.
Y, como concluye la encuesta de Chilescopio 2009, el caso de Juan Pablo Rivacoba no es aislado: 32% de los padres de entre 27 y 40 años, profesionales, muchos de ellos casados, con hijos, practica juegos electrónicos de manera cotidiana. Como Marcelo Derosas (34), director del blog especializado en tecnología MadBoxpc.com, quien tiene en los videojuegos un punto de interés común con su hijo de seis años: “Él es super hábil, y yo siento que he encontrado un rival para jugar, lo que genera una competencia muy entretenida entre ambos”.
Los padres tecnológicos generan un impacto relevante en los hijos
Si hay un reclamo de las madres hacia los padres tecnológicos es el ya clásico “pero sácalo a jugar fútbol. No puede ser que ustedes estén todo el día frente al computador”. Pero las investigaciones las contradicen.
Un estudio de la Universidad de Michigan, EE.UU, que analizó a 290 padres y sus hijos mientras jugaban juntos usando tecnología, revela que esta mayor cercanía genera un impacto relevante en los hijos, que los ayuda a desarrollar habilidades cognitivas y de lenguaje, a la vez que se mejora la relación de los hijos con sus padres.
Y los adultos también lo perciben así. La encuesta de Laborum señala que 41% de los padres chilenos que usan tecnología con sus hijos considera que su relación es mejor, comparada con la de los que no se manejan con estas herramientas. Según la misma encuesta, el 74% de los papás en Chile se considera “completamente tecnológico”.
En Inglaterra, en tanto, un estudio de la U. Goldsmiths dice que cuatro de cinco padres considera que usar la tecnología en conjunto con sus hijos es “tiempo de calidad”. En el mismo estudio, 32% de los padres declara que usa juegos de computador con sus hijos de forma diaria. Y 27% dice que sus hijos toman prestado su smartphone o tablet para jugar juegos casuales de forma diaria.
En Chile, Jorge Rojas (informático 35 años) representa a parte de la estadística que habla de los padres tecnológicos. Siempre le gustaron los computadores y de a poco ha ido incorporando más tecnología en su casa: consolas, un televisor con acceso a internet y un iPad. “Los más fascinados son mis hijos de ocho y cinco años. Pasamos las tardes y fines de semana leyendo cuentos o cómics que los puedes ver en la tablet y hasta nos quedamos horas los tres jugando con el Monopoly, que tiene una versión para jugar en el iPad”.
Son más propensos a pesar tiempo con sus hijos a través de las redes sociales
Pero no son solo los videojuegos o gadgets los que contribuyen a que los padres pasen más tiempo con sus hijos, sino el uso mismo de distintos aparatos tecnológicos conectados a internet. Si hasta hace unas décadas los padres se limitaban a enseñar a sus hijos herramientas asociadas a la casa, como podía ser usar un martillo o un taladro, hoy el 72% prefiere enseñarles a relacionarse con la tecnología, dice la misma encuesta de Cisco. “Esto permite a los padres de hoy estar siempre conectados con sus niños, lo que les hace sentirse más seguros de sus habilidades como padres”, explica Claudio Torres, gerente de territorio de Cisco para Chile y también orgulloso “papá tecnológico”.
Una realidad que se refleja en una encuesta de OnlineSchools.com, en Estados Unidos, que determinó que los padres aprovechan más que las madres las redes sociales: en promedio tienen 26 más amigos en línea que ellas. Y son 7% más propensos que las mujeres a tener a sus hijos como contactos en redes sociales y a pasar más tiempo con ellos interactuando en línea.
Torres es uno de ellos: se conecta con su hija mayor vía redes sociales, lo que permite estar más al tanto de su vida, sus amistades y sus pasatiempos.
“Eso te da una sensación de seguridad y de que tienes un mayor control sobre lo que hacen tus hijos cuando no están en la casa”, explica. La encuesta de Laborum muestra que esta conexión implica que el 50% de los padres se considera en ventaja porque sabe qué sitios de internet visitan sus hijos y qué aplicaciones utilizan en sus teléfonos.
El estudio Generaciones online 2009, del PEW Research Center, explica que las conductas en internet de los padres de hoy son muy parecidas a las de sus hijos. El 57% de padres, versus igual cifra de hijos, reconocía en este estudio ver videos en sitios como YouTube, en tanto que el 31% de padres e hijos dice también descargar contenidos de la web.
Buscan aplicaciones educativas y les interesan más que las madres que aprendan sobre áreas como ciencia
Jugar, competir y entretenerse. Pareciera que esas son las principales motivaciones de los padres que interactúan con sus hijos a nivel tecnológico. Como contraparte, las madres aparecen más preocupadas de enseñarles a través de material educativo.
Pero una investigación de PlayScienceLab.com indica que ellos son tan propensos como las madres a descargar aplicaciones educativas a sus teléfonos o tablets. Incluso, tienden a pagar más por esas aplicaciones. En esa misma línea, se muestran más preocupados por la posibilidad de que estos aparatos aíslen a los niños, aun cuando son más permisivos en cuanto a las reglas de uso de los distintos dispositivos.
Los resultados de este estudio dicen, además, que son igual de propensos que las madres a valorar los contenidos educativos y de entretenimiento, pero les interesa más que a ellas que los hijos aprendan sobre áreas como ciencia, historia e idiomas extranjeros.
“Los padres van construyendo un hogar más interesante, donde pueden compartir experiencias significativas con los hijos”, dice el estudio de Cisco en Estados Unidos.
Marcelo Derosas lo confirma. Dice que el tiempo que pasan juntos en torno a la tecnología despierta en su hijo una admiración: “Tienes un tema en común que a su vez motiva a tu hijo para tener mayor interés en aprender cosas. Yo le transfiero eso a mi hijo”. En su libro Michael J. Diamond explica que un padre que se conecta de esta forma con su hijo pasa a ser visto como un nuevo modelo de “héroe moderno”.
Y esos héroes, de acuerdo con la encuesta de Laborum, en un 35% dicen que utiliza la web para realizar tareas con sus niños o buscar información sobre hobbies en común. Así le ocurre a Claudio González, constructor civil y fanático de la tecnología, quien cuenta que usa internet junto a sus hijos de 10 y 14 años para compartir su afición por la fotografía.
“Todos tenemos Instagram en el celular, y es una cosa fantástica, porque sin saber mucho de fotos, las retocamos y luego las subimos a internet, por Twitter o Facebook. De hecho, en casa no tenemos álbum de fotos, todo esta en la web”, cuenta.
Clay Nichols, autodenominado “tecno-papá” estadounidense y bloggero en DadLabs.com, concluye que todo este fenómeno de papás e hijos conectados se origina en gran parte por una generación de padres que hoy en día ha crecido alimentada por una constante evolución de la tecnología, desde los teléfonos de discado por tono y los Atari, hasta los productos Apple. “Si agregamos la proliferación de la tecnología en la vida diaria, no es sorprendente ver un nuevo tipo de padres capaces de traducir el conocimiento y la pasión por la tecnología en experiencias originales que están redefiniendo el tiempo familiar”, concluye el famoso bloggero estadounidense.
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